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El Prodigio y la Súper Banda hacen historia en dos noches inolvidables para el merengue típico

«Lo más importante para mí de este encuentro es que nosotros hemos podido mostrarle a la gente que se puede llegar a acuerdo, que hay que limar las asperezas a veces y perdonar, olvidar las diferencias, afirma El Prodigio.-

Más allá de la música, lo que el público del Cibao vio en escena las noches del viernes y el sábado en el Gran Arena del Cibao fue la relación entre los integrantes de la Super Banda. Para Krency García «El Prodigio», ese fue el aspecto más importante del reencuentro.

«Lo más importante para mí de este encuentro es que nosotros hemos podido mostrarle a la gente que se puede llegar a acuerdo, que hay que limar las asperezas a veces y perdonar, olvidar las diferencias. En 22 años después nosotros nos hemos reencontrado y hemos logrado tener una bonita química, una bonita amistad y seguir haciendo música. El pueblo ha visto un mensaje de unidad y de amor», explicó García en entrevista con Listín Diario.

«Es increíble ver cómo la gente canta mis canciones, desde Ojitos mexicanos, Cabecita loca, Aunque le pique, hasta todas las de El Prodigio y de Cristian. Eso hay que vivirlo para sentirlo», afirmó Robert Liriano. También agradeció que todos los integrantes de la banda estuvieran «vivos y en salud» para el espectáculo.

Krency García (El Prodigio) y el saxofonista Dari Mambo (Darío Marte) en la Gran Arena del Cibao.

Krency García (El Prodigio) y el saxofonista Dari Mambo (Darío Marte) en la Gran Arena del Cibao.

ESTILISMO Y VESTUARIO

La imagen fue parte de la propuesta. El estilismo de ambas noches estuvo a cargo de Miguel Estévez, y el vestuario lo diseñó Manuel Febrillet. La primera noche, el grupo vistió de color crema: El Prodigio con un traje sastre, y los demás integrantes con camisas que llevaban el número 22 en la espalda, bordado en rojo.

«Para la primera función utilizamos un color crema para que la agrupación pudiera verse fresca y juvenil, colocando el número 22, que representa el reencuentro, en color rojo y totalmente bordado», explicó Estévez.

La segunda noche, El Prodigio lució un sastre rojo, mientras los músicos usaron camisas azules y pantalones rojos, lo que mantuvo un vínculo visual con el número de la noche anterior.

El estilismo también incluyó a Fefita La Grande, a quien el público le cantó y felicitó por sus 83 años, recién cumplidos, en uno de los momentos más cálidos de la velada.

El Prodigio, Fefita la Grande y Robert Liriano compartieron escenario en la Gran Arena del Cibao.

El Prodigio, Fefita la Grande y Robert Liriano compartieron escenario en la Gran Arena del Cibao.

Los dos acordeones

El acordeón fue protagonista, y El Prodigio explicó por qué en esta ocasión tocó dos. «En el concierto yo usé dos acordeones, pero en la vida cotidiana tengo más de una docena, porque el acordeón es un instrumento especial que tiene su característica y su forma, y hay acordeones altos, sopranos, bajos, y tú lo usas para momentos específicos».

El fin de semana pasado, Santiago hizo alarde de ser la capital del merengue típico. Las luces se apagaron, un audiovisual tomó la escena y, para muchos de los presentes, fue un viaje en el tiempo ver otra vez juntos a Krency García, «El Prodigio», y a la formación original de La Súper Banda.

Cuando las luces volvieron, subieron al escenario los seis integrantes de la agrupación (Peye Peña, Robert Liriano, Darío Marte «Darimambo», Cristian Núñez «Cristian La Güira», Andrés Núñez «Andrés La Tormenta» y Tony Batista) junto a El Prodigio. Arrancaron con «Oye mamá» (Interplanetario). Bastó ese primer acorde para confirmar que los ensayos valieron la pena: el acople, la precisión y la potencia rítmica seguían intactos.

«Gracias por aclamar a La Súper Banda, gracias por la alegría. Una noche histórica. 22 años después, ustedes lo pidieron y aquí estamos», expresó El Prodigio emocionado ante un público que no dejó de ovacionar cada solo de acordeón.

Vista parcial del público que repletó la Gran Arena del Cibao para el reencuentro de la Super Banda y El Prodigio, los días 18 y 19 de septiembre de 2026.

Vista parcial del público que repletó la Gran Arena del Cibao para el reencuentro de la Super Banda y El Prodigio, los días 18 y 19 de septiembre de 2026.

Un recorrido por la memoria de una generación

A lo largo de más de tres horas, la agrupación ofreció un recorrido antológico por los temas que definieron a toda una generación, con el sello vocal de Robert Liriano en piezas como «Ojitos mexicanos», que recibió una respuesta entusiasta del público.

El momento de mayor carga emocional llegó con el homenaje «A llorar mis penas». Miles de voces se unificaron en un solo coro, una prueba de que esta música habita en la memoria afectiva de la gente y de que un repertorio así se sabe de memoria antes de escucharse.

Sorpresas en tarima

El maestro Ramón Orlando se sumó al piano para acompañar a El Prodigio en una versión de «Qué mujer que está apretá». La descarga alcanzó su punto máximo con la llegada de Fefita La Grande, «La Mayimba». Al sonar «Vamo’ a hablar inglés», el recinto entero se puso de pie. Su carisma y su complicidad con los músicos hicieron que se extendiera su tiempo en tarima, a petición de un público que se negaba a dejarla ir.

Durante el espectáculo, El Prodigio explicó que Héctor Acosta era uno de los invitados pautados y que no pudo asistir porque se le presentó una situación personal.

Un cierre que el público no quiso aceptar

«Se alocó» y «La funda» parecían la despedida oficial, pero la fanaticada pidió más. La agrupación regresó con «Aunque le pique» y «La muchacha que me tiene loco», mientras una lluvia de serpentinas cubría la arena de colores. 

La jornada terminó pasada la una de la madrugada. «Nos volveremos a ver», dijo El Prodigio ante el aplauso de sus seguidores.

Entre las dos noches, y según lo interpretado en tarima, sonaron «Oye mamá» (Interplanetario), «Que se vaya», «Los limones», «Los celos», «Cabecita loca», «Tú sabes cómo es, lo baile pagao», «Homenaje a Toribio», «Mi tía», «Mi lindo país», «Ojitos mexicanos», «El bombillo del amor», «Pura» y «El estrujao».

Por igual, «Enamorado», «Sobre una estrella y el sol», «Los camiones», «La parrandera», «Se alocó», «A llorar mis penas», «Qué mujer que está apretá», «Vamo’ a hablar inglés», «La funda», «Aunque le pique», «Ta buena» y «La muchacha que me tiene loco».