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El cheque que entregó Saymon Díaz a Ricardo Arjona

El siguiente es un comunicado del empresario Saymon Díaz, en el mismo sigue reclamando la devolución de los 75mil dólares que pagó por una presentación no realizada:

En las últimas semanas el señor Edgar Ricardo Arjona Morales y sus representantes se han dado a la tarea de ventilar a la opinión pública un asunto de materia privada que hemos tratado de manejar con la discreción que nos caracteriza, en el mejor ejercicio de respeto a los involucrados, sin embargo, en vista del penoso circo mediático con el que pretenden perpetuarse en sus malsanos propósitos de manchar reputaciones a merced de “la popularidad del artista”, nos vemos en la obligación de poner los puntos sobre las íes. Indica la parte inicial del texto.

“En primer lugar, pudimos haber interpuesto recursos previo al concierto del 10 de Febrero para evitar su realización en Santo Domingo, o haber tomado acciones legales en contra de personas físicas, y no lo hicimos. En cambio, nos limitamos a cosas materiales como garantías económicas sobre la cuestión que se reclama, esto, porque
valoramos nuestras buenas relaciones con los nacionales involucrados en el evento y más, porque respetamos al público, los fans y las marcas que apoyan esta industria.” Resalta la nota de prensa.

El individuo en cuestión y sus allegados parecieran desesperados por proteger la “gran figura de Ricardo Arjona”. Mienten sin cesar, se hacen víctimas de embargos “ilegales” cuando los mismos han sido practicados a justo título por instancias judiciales que, en efecto, han ejecutado dichas acciones. Hacen “disparos al aire” queriendo ahora acusar policías y encima, pretenden “chantajear” a las instituciones nacionales para que se distraigan de cumplir sus funciones, como si las deudas fueran inventadas y las borrara el tiempo o la fama, refiere la nota.

Para tales fines han incurrido incluso en el absurdo de hacer peticiones al Presidente de la República Dominicana y ligado a un Ministro de su administración al empresario Saymon Díaz, cuando entre ambos no existe vínculo alguno. Nadie, incluyendo al Presidente, está por encima de la ley, por lo que se supone que ni el país de Arjona, ni en este, alguien que haya sido señalado por la justicia tenga concesiones o privilegios.

El señor Ricardo Arjona, debe lo que se le reclama y no acata sus compromisos, de eso hay pruebas irrefutables, a diferencia de las calumnias que han puesto a circular él y los suyos sin fundamento. Cabe destacar que en sus comunicaciones ataca a la persona de Saymon Díaz como individuo y no a la empresa de su propiedad que ejecuta el embargo. Resulta curioso también como en los mares de tinta y espacios pagados que ha desperdiciado, no admite o tan siquiera hace referencia a lo que adeuda*.

Ahora pretende manejar esto de manera pública y apelando a sus idólatras, pues su verdadera naturaleza de forajido ha sido expuesta a los que desconocían su accionar comercial profesional. Los comportamientos de Arjona dicen más que sus canciones, como payaso de circo ha burlado a más de uno en esta isla y más allá de sus fronteras, de lo que ya se ha hecho eco la prensa internacional.

Nuestro inconveniente con el artista no es único ni aislado. Somos apenas una parte reclamante de una lista de afectados por situaciones similares que perjudican no solo a otros promotores y productores, incluso hasta a pasados manejadores y abogados, quienes ya se han pronunciado formalmente en el pago de sus honorarios, lo cual evidencia una conducta cuestionable de relaciones de negocios y humanas.

Ricardo Arjona se ha mofado del país insultando su burocracia en foros extranjeros de manera irresponsable, representa una deshonra para nuestra sociedad por su actitud personal y su falta de profesionalidad.

Por nuestra parte, la intención es acabar de una vez por todas con un tema dilatado, pero hacemos énfasis en que las acciones legales, como consecuencia de las ofensas íntimas proferidas, no se harán esperar tanto ante los tribunales locales como ante aquellos que resulten competentes en el extranjero. Finaliza el texto.