Galeria de Fotos Descarga tus fotos

Laura Castellanos dice “chisme y egoísmo” no contribuyen a la buena maternidad

Con motivo de conmemorarse ayer en el país el día las madres la comunicadora Laura Castellanos aprovechó para enviarles un mensaje a las madres dominicanas en el que expresó que las comparaciones entre mamás aporta más al chisme y al egoísmo que a la maternidad.

En ese plano, la misiva a sus seguidores junto a una fotografía con sus tres hijos Laura externó lo siguiente:

“Un buen día para felicitarnos… Ojalá que también sea buen día para pensar en la importancia de que las madres seamos más tolerantes las unas con las otras; de que practiquemos más la colaboración y menos la crítica”.

Asimismo asintió que se tolere la idea de que las madres vienen en todas formas, colores y cada una con sus propias convicciones, sin que eso haga que unas sean mejores o peores.

“Recordemos que la maternidad no tiene un librito de instrucciones, y aunque viene forrada de instintos y buenas intenciones, nunca será infalible; de que sepamos que podemos equivocarnos y siempre intentar ser mejores, pero no esperar ser perfectas”.

Castellano, que tiene tres hijos comentó que las madres, deben tener pendiente que las comparaciones aportan más al “chisme y al egoísmo que a la buena maternidad”.

“Asumamos nuestras decisiones por nuestras propias prioridades, no por lo que esperen otros; de que reflexionemos sobre el hecho de que los juguetes no sustituyen el tiempo, que las nanas no están para criar nuestros hijos y que nunca nadie fue amado “en exceso””.

Indicó en su mensaje que lo normal es que las madres estén despeinadas, cansadas y ojerosas, y de que los niños que no se ensucian no están explorando suficiente el mundo.

“Asumamos que los hijos se fabrican entre dos, y que por lo tanto dos deben criar, cambiar pañales, amar y disciplinar; de que fotografiemos menos y vivamos más; de que debemos tratar más de dejar lado los prejuicios y tratar menos de ser madres impecables y perfectas”.

Agregó que se debe reconocer que no hay familias perfectas y que las familias felices trabajan continuamente en serlo, al tiempo, de que los hogares no se miden en su valor por metro cuadrado ni se clasifican con su ubicación.

“Recordemos con cada paso que nuestros hijos siguen el ejemplo y no las palabras; y de que nos demos la licencia de reconocer que la maternidad es difícil, demandante, agobiante, fatigante y abrumadora, pero que también es lo más maravilloso que nos pasará en nuestra existencia”.

Concluyó que después de todo, las madres traen a los hijos al mundo, pero ellos “nos dan vida a nosotras con cada una de sus sonrisas, besos y abrazos. Feliz día a todas las madres”, finaliza.